Elecciones en la Sociedad de Escritores de Chile: La buena pluma de Gregorio Angelcos

Gregorio Angelcos es un escritor y periodista intenso, rebelde, crítico y comprometido, cuya creatividad ilimitada le ha llevado a ser considerado como uno de los mejores narradores de micro ficción en nuestro país.

Por Paulina Acevedo Menanteau

En los próximos días la Sociedad de Escritores de Chile renovará su directorio, y a el se encuentra postulando el escritor y periodista, Gregorio Angelcos. Dotado de una pluma crítica y comprometida, es también un reflexivo ensayista, abordando los temas desde una perspectiva micro sistémica. Su gran capacidad de síntesis, la conjuga al mismo tiempo con una precisión que da forma a un ideario crítico, sólido, irreverente y trasgresor, que nos da señales respecto del país a que aspiramos miles de chilenos desencantados con la sociedad de mercado y el sistema democrático actual.

Angelcos se presenta en la lista del Frente Amplio de Escritores, acompañado de los poetas Lila Calderón, hija del Premio Nacional de Literatura Alfonso Calderón, y Omar Cid, y del vate chileno canadiense, Alfredo Lavergne.

– Tras veinte años de gobiernos de la Concertación, a este nuevo directorio le corresponderá interactuar con una administración de derecha, ¿cuáles es el escenario que vislumbra en el apoyo a los escritores?
– Los antecedentes que registra la historia indican que este sector apoyó y formó parte del régimen militar como soporte político desde la sociedad civil, fue una época de oscurantismo cultural, se quemaron y se requisaron libros, se restringieron la libertad de prensa y la libertad de expresión, se aplicaron medidas destinadas a fiscalizar las publicaciones, un comité de censura que aplicó criterios “morales” y políticos para posibilitar la edición y circulación de libros y medios de prensa.

Hoy el escenario es en el marco de una democracia restringida, por tanto, una intervención del gobierno no debería reproducir el mismo escenario anterior. Sin embargo, es necesario estar en estado de alerta frente a cualquier intervención de esta naturaleza. Por esta razón se hace imprescindible constituir un directorio plural, situado al frente, y con plena autonomía del actual gobierno, que estimule el quehacer literario y promueva planes de lectura de literatura chilena contemporánea, que esté en condescendencia con los valores de una democracia más plena, creativa, y con respeto a las libertades individuales y a todas las formas de expresión que existen en la realidad nacional.

– ¿Cuáles son las principales propuestas de su candidatura?
Nos definimos como Frente Amplio de Escritores, se explica en nuestra postulación, “en el entendido que albergamos a quiénes cuestionamos las bases económicas y culturales del modelo político y económico imperante, lo hacemos con absoluta libertad, respetando la diversidad de ideas, buscando la innovación y consolidación del movimiento dentro del gremio de los escritores”. En este contexto, resulta imperioso fortalecer a la institución en su relacionamiento público, abriendo lazos, por ejemplo, con el mundo de los trabajadores y estudiantes para incentivar los estímulos de acceso al libro y la lectura. También queremos llevar adelante, en lo interno, un proceso de modernización administrativa.

Entrando en detalle, junto con suscribir demandas históricas del gremio, proponemos elaborar las bases de un proyecto de editorial para la Sociedad de Escritores de Chile, y además reponer la circulación de la revista Alerce. Así como gestionar, por medio del Colegio de Profesores y el MINEDUC, la propuesta de escritores habilitados para realizar talleres en colegios municipales y particulares subvencionados, entre otros varios temas que son esenciales para nosotros, el país y la lectura.

– Lo gremial se asienta en la idea de un colectivo con prácticas afines, ¿existe esa colectividad entre los escritores o éstos se concentran más bien en forma individual en su trabajo?
Ambos procesos se complementan al interior de la Sociedad de Escritores de Chile. Pues si bien es cierto que cada autor desarrolla su obra en forma individual, es necesario reconocer que el contexto influye sobre su creación, y por cierto, se produce una retroalimentación entre experiencia social y escritura. Todos estos aspectos hacen imprescindible la existencia de un gremio fuerte, integrado y con propuestas de clara relación de la literatura chilena contemporánea entre la población.
Por otra parte, la interacción entre los escritores es esencial para establecer un encuentro sistemático en torno a temas como el rol del escritor, y de su obra en relación al desarrollo del país. El escritor es un creador que entrega, a través de su escritura, elementos de juicio para quienes acceden a su obra, y por tanto, son formadores de perfiles y de identidad para su pueblo. Por esta razón es importante el diseño de estrategias destinadas a la difusión de la literatura nacional, de tal manera que se pueda establecer ciertos equilibrios básicos entre la lectura como fuente de conocimiento y la entretención audiovisual, contribuyendo así a la reflexión de los ciudadanos, quienes podrán razonar con mayores elementos de juicio enfrentados al dilema de pensar su país.
Tenemos también, en un ámbito social, reivindicaciones frente al Estado y al país que son de vital importancia. En el último tramo de un escritor que le ha dedicado su vida al quehacer literario es dramático; sin previsión social, con bajos ingresos, sin acceso a la salud pública, en fin, por esta razón levantaremos el derecho a una pensión de gracia y atención de salud gratuita para todos aquellos que han hecho un aporte a la sociedad desde la cultura.

– ¿Es posible hoy en Chile vivir siendo escritor?
En términos generales no, el escritor trabaja en actividades complementarias de su rol principal. El país no ha potenciado la cultura, por lo tanto la legislación vigente y el Estado han resuelto este tema solo con Fondos Concursables, lo que es insuficiente. En la propuesta que planteamos a nuestros socios, damos algunas luces para generar fuentes de financiamiento para los escritores, como son la realización de talleres en los colegios, en programas de adultos mayores, en sedes vecinales, entre otros.

– ¿El Congreso tramita una nueva ley de derechos de autor, pero al parecer no hay nada nuevo en el caso de los escritores?
Efectivamente nada nuevo, los derechos de autor son nimios y no constituyen un valor agregado significativo a la calidad de vida de los escritores, ni siquiera la venta de sus libros. Es necesario entender que la participación de los escritores en la gestación de esta ley es imprescindible para recoger sus puntos de vista, y compartir una mesa de debate sobre el tema con las comisiones legislativas del Congreso y del Ejecutivo.

– Chile posee índices de lectura bajísimos, incluso leer el diario es costumbre en retroceso, ¿cómo reencontrar a la gente con las letras?
Este no es un tema solo de los escritores, aquí se requiere de estrategias y políticas públicas que provengan del Estado, principal responsable de la educación en Chile. El mejoramiento global debe redundar en un mejoramiento específico, por esta razón dependemos de la gestión de los gobiernos.
Es de conocimiento masivo que la educación pública es de baja calidad en términos amplios, por tanto la acción de nuestra institución pasa por un entendimiento con los municipios, aunque soy partidario de poner termino a la educación municipalizada. El modelo político y económico del país ha depreciado la cultura y el conocimiento, reemplazándolo por la entretención sin contenidos, si agregamos la falta de incentivo de los municipios hacia la juventud y el desinterés por incorporar la lectura como un factor de formación de las nuevas generaciones, estamos frente a una situación estática. Desde la Sociedad de Escritores promoveremos la creación de agrupaciones de lectores y la multiplicación de Bibliotecas populares en comunas de menores ingresos, e iniciaremos gestiones con el Colegio de Profesores para firmar convenios en los que podamos coordinar planes de lectura para implementar en las escuelas y liceos del país.

– Existe mucha importación de libros desde España o México, ¿cómo afecta eso el mercado local?
En un mundo globalizado y de economías abiertas es imposible evitar la importación de libros extranjeros, sin embargo, es necesario aclarar que aquí el punto central es que el mercado local es acotado e insuficiente. Los sistemas de distribución de libros son incapaces de socializar la obra de escritores nacionales a través de todo el país, las ediciones son limitadas, y los programas de orientación lectora están un tanto obsoletos. Tampoco hay una promoción sólida de obras nacionales entre el público lector, que por lo además es escaso, el mundo editorial en términos generales no conoce a los autores chilenos contemporáneos en un sentido amplio.

Con la actual infraestructura de editoriales es poco lo que pueden hacer, hace falta una política del estado al respecto, ya que el mercado por si sólo tiene limitaciones estructurales difíciles de superar en el corto plazo y está distante de la producción nacional, por tanto el escritor y su obra aislados. Respecto de las librerías, hay unas 60 en toda la Región Metropolitana, y están concentradas en las cinco comunas de mejores ingresos promedio. No hay librerías en Conchalí, en La Cisterna, en Cerro Navia, por señalar algunos ejemplos. Se requiere urgente de estrategias que amplíen la cobertura, y este será uno de los grandes desafíos de la SECH en los próximos años. Es necesario generar vínculos de convergencia entre editores, Estado y escritores, fijar criterios de expansión de la realidad lectora, a través de programas específicos, promoción a través de los medios de prensa, entre tantas otras medidas.

– ¿Le parece una idea descabellada contar con una imprenta/editorial estatal?
Al contrario, me parece una idea urgente de supervivencia. La cultura es más que un simple negocio y el libro es mucho más que un objeto de mercado. La Editorial Quimantú en tiempos del presidente Allende, masificaba la obra de los escritores más destacados y hacía inversiones sólidas en lo que se llama el patrimonio intangible. Tengo mis dudas respecto de si este proyecto pueda ser asumido por un gobierno neoliberal como el actual, pero el propósito entre muchos escritores está disponible para consolidar este objetivo.

– Finalmente, mucho se habla de la piratería, ¿cuál es su postura al respecto?
El “pirata” no se mueve por razones literarias o culturales, su objetivo no es la promoción de literatura chilena actual, se trata de un negocio destinado a robar el trabajo intelectual de algunos best seller como Harry Potter, por ejemplo. Este no afecta al patrimonio de los escritores nacionales, sino a las casas editoriales que deben responder por los altos costos de estos libros, y que es lo que incentiva a pequeñas imprentas a crear un mercado alternativo ilegal. Nadie piratea la poesía de Zurita o la prosa de José Miguel Varas, ambos Premios Nacionales de Literatura.

* Periodista, Comunicadora en DDHH. Observatorio Ciudadano, Red de Medios de los Pueblos.

Propuestas del Frente Amplio de Escritores a elecciones de la SECH

1. Sostenemos que la SECH, es el sitio natural de pertenencia de los escritores nacionales, pues se trata de una institución con una sólida tradición histórica, fundada por destacados autores nacionales de la época, quienes la idearon como una necesidad de convergencia e interacción entre los autores nacionales.
Más allá de las controversias y el debate, la casa del escritor ha sido y es un lugar de acogida para los escritores que entiendan que la existencia del gremio es esencial para representarlos ante los estamentos gubernamentales y el sector privado, defendiendo sus reivindicaciones individuales y colectivas.
2. En este contexto creemos que resulta imperioso fortalecer la institución en sus lazos públicos e internos:
En lo público, manteniendo su participación en el Consejo del Libro y la Lectura, en el Consejo de Monumentos Nacionales, y abriendo lazos con el mundo de los trabajadores y estudiantes para incentivar los estímulos de acceso al libro y la lectura.
En lo interno, apuntamos a cimentar las bases de un proceso de modernización administrativa, donde los equipos de trabajo jueguen un rol determinante en la acción cotidiana, dando énfasis en tres áreas, además de cambios en los ámbitos jurídicos y de infraestructura.
a. Equipo de Gestión y proyectos
b. Comisión de Cultura y Eventos
c. Comisión de Educación y Universidad Abierta.
d. Reforma a los estatutos y perfeccionamiento del sistema electoral para avanzar en el proceso de democratización interno.
e. Habilitación de dependencias para recibir a los escritores de filiales que concurran a eventos en la Región Metropolitana, toda vez que, los fundadores de la SECH la concibieron como la Casa del Escritor.
f. Crear una sala de computación abierta para que los escritores puedan hacer uso de sus dependencias y trabajar en un espacio que les pertenece.

3. Nos definimos como Frente Amplio de Escritores, en el entendido que albergamos a quiénes cuestionamos las bases económicas y culturales del modelo político y económico imperante, lo hacemos con absoluta libertad, respetando la diversidad de ideas, buscando la innovación y consolidación del movimiento dentro del gremio de los escritores.
4. Como Frente Amplio, proponemos generar una discusión nacional junto a diferentes gremios sobre el papel de la cultura y los trabajadores de la cultura en el proceso de Re-construcción nacional. Chile necesita escuchar la voz de quienes son parte importante en la construcción de la memoria del pueblo chileno.
5. Suscribimos las demandas históricas del gremio de los escritores como:
– Rebaja del impuesto IVA a los libros.
– El reconocimiento anual de las letras nacionales.
– Elaborar un proyecto de ley de pensión de gracia para escritores que hayan hecho un aporte a la cultura del país.
– Diseño de estrategias destinadas a socializar las obras de los escritores entre la comunidad.

6. Creemos en la necesidad de modernizar el sistema de comunicaciones y difusión de la SECH, con un catastro nacional de afiliados público, virtual y actualizado, donde los socios puedan mostrar algo de sus trabajos. Reactualizar la página web eliminada por malas prácticas de gestión, y mantener el blog que hemos dirigido con rigor, estableciendo contactos nacionales e internacionales con escritores externos a la institución.
7. Potenciamos la idea que donde exista una biblioteca pública debiera haber un escritor realizando un taller pagado por los municipios o las instancias que correspondan.
8. Gestionaremos por medio del Colegio de Profesores y el MINEDUC una propuesta de escritores habilitados para realizar talleres en colegios municipales y particulares subvencionados.
9. Proponemos elaborar las bases del proyecto editorial Sociedad de Escritores de Chile, y la reposición de la revista Alerce, en un concepto en que se vinculen las diferentes problemáticas de la cultura con realidad nacional.
10. Finalmente, abriremos un diálogo franco y abierto con la mayoría de los escritores del país que se encuentran alejados de la institución, buscando fortalecer el gremio y recogiendo sus dudas e inquietudes para que las propuestas sugeridas se reflejen en un documento que tentativamente se llamará “PARA VOLVER A SENTARNOS EN LA MISMA MESA”.

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